Saldo prometedor en el Encuentro de Productores de Cartagena

Nota de Jean-Pierre Garcia para correcamara.com

Cuando los Hijos Regresan, de Hugo Lara.

En una entrevista ligada al pitch de su proyecto en Cartagena, Hugo Lara, guionista y director, refiere sobre su propuesta : “‘Cuando los hijos regresan’ gira entorno de una familia formados por los padres, Adelina y Manuel, y sus tres hijos  Carlota, Chico y Rafis. Es una familia mexicana de la ciudad, podría ser una familia típica pero también fácilmente puede identificarse con habitantes y público de otras grandes ciudades del mundo, pues se tocan situaciones universales. Estos personajes, así como los que se encuentran a su alrededor (esposos, hijos, novias, amigos …) componen un tejido de relaciones humanas contradictorias, complejas, paradójicas y entrañables, que la dirección —con el apoyo de los actores, la producción y el resto del equipo creativo— estará abocada a desmenuzar y conferirle autenticidad en sus diferentes capas de emociones.”

Para quien conoce un poco el cine mexicano de la época de oro, notará la alusión a un clásico melodrama familiar de Juan Bustillo Oro “Cuando los hijos se van” (1941, fotografia Jack L. Draper, cámara Jorge Stahl Jr.  con los inolvidables actores Fernando Soler, Sara Garcia y Joaquín Pardavé). La realidad del 2015 es muy diferente y con la crisis económica, muchos de los hijos en la misma clase media, o no se van o vuelven a casa de los padres. Así, los que terminan sofocados por este fenónemo son los padres, que ya quieren vivir en paz y salvarse de estos “invasores” que son los hijos (a pesar de quererlos muchos). El tema no es totalmente nuevo y tuvo bastante éxito en películas extranjeras (como en Francia con “Tanguy”, 2001, una comedia de Etienne Chatillez, que tuvo tanto éxito que el nombre Tanguy se volvió en un concepto que permite hablar de estos hijos que no pueden salirse de la casa de sus padres a pesar de la autonomía financiera que consiguieron desde años).

Es de cierto modo lo que precisa Hugo Lara : “Los protagonistas pertenecen a la clase trabajadora, ni ricos ni pobres, como es la gran mayoría de la gente que habita dentro de la Ciudad de México. Los barrios elegidos están poblados por la gente común pero que conservan rastros de un pasado ilustre, con algunos edificios de arquitectura exquisita deteriorados y venidos a menos, decadentes pero hermosos y auténticos. Nuestra elección de locaciones nos permiten hacer registro de una fotografía con cierta textura documental, que logre capturar las atmósferas y la arquitectura de la ciudad, los rostros de la gente de la calle y sus lugares, quizás con elementos de cineastas como los italianos Vittorio de Sica o Federico Fellini, en sus películas de transición entre el neorrealismo y la comedia. Pero con la carga de una mirada contemporánea, divertida y agradable a la sensibilidad, como en “Feos, sucios y malos” (Ettore Scola, 1976), “The Full Monty”, (Peter Cattaneo, 1997), “The Squid and the Whal” (Noah Baumbach, 2005) o “The Descendants” (Alexander Payne, 2011). También valoramos como referencias el cine de los mexicanos Alejandro Galindo, Ismael Rodríguez, Arturo Ripstein y Alfonso Cuaro?n, entre otros.”

Con estos rasgos tan llenos de mexicanidad, el proyecto de Hugo Lara consigue evitar los peligrosos senderos del costumbrismo y desarrolla un papel muy contemporáneo. Apoyándose así en un trabajo muy cercano a los actores. De tal modo que “la familia protagonista sea una representación de los habitantes de la Ciudad de México, como también lo es su propio hábitat. A la luz de lo anterior, el sonido y la música jugaran también un papel fundamental. En los barrios céntricos y populosos, los sonidos de la calle establecen una marca inconfundible sobre la identidad de esta ciudad”.

Entre los varios proyectos también se destacaron “El Piedra” de Rafael Martínez Moreno (Colombia), “El Sueco” de Patricia Ramos (Cuba /Nicaragua), “Estela” de Liliana Diaz Castillo (Colombia), “La Mancha Blanca” de Daniel Llanos (Ecuador)… Pero fue un proyecto femenino “Yo, Imposible” de Patricia Ortega (Venezuela) que se llevó la beca de 10 mil euros otorgada por el Centro Nacional de Cinematografía (CNC, Francia) al mejor proyecto del encuentro de Cartagena.

“Yo, Imposible” es una propuesta muy original y audaz que trata de niños hermafroditas que fueron, por decisiones de los padres transformados en varones o mujeres después de cirugías. Existen documentales sobre el tema pero muy pocas películas de ficción se asoman de modo preciso hacia esta realidad.  Se habla mas de los hombres que deciden volverse en mujeres (los transexuales) pero ya adultos.

El tema mayor (en este guión de ficción) es el respeto que se debe a la libertad de cada ser humano: los hermafroditas adultos piden a los padres que dejen la posibilidad a sus hijos o hijas de decidir lo que han de ser cuando sean adultos.

La propuesta dramática de “Yo, Imposible” es muy fuerte. El proyecto se desarrolla desde la situación concreta de Ariel, la protagonista principal (en lo que son sus órganos sexuales ) hacia el descubrimiento de la realidad de su caso. La dramaturgia de la película describe este descubrimiento. En paralelo, se ve la evolución del cáncer de su madre, cáncer real y simbólico a la vez. Todo esto funciona muy bien. Se introducen testimonios breves (al estilo documental) como para marcar capítulos en esta narración. Este aspecto del guión tendría que dar mucha fuerza al contenido y al ritmo de la película.Vemos muy bien la angustia de Ariel, la angustia en que ella vive, hasta que empieza a entender lo que le pasó. Descubrir esa verdad es muy doloroso. Es como ponerse la mano en el fuego y seguir quemándose.

Esta propuesta puede constituir una fase muy importante del desarrollo temático  del cine venezolano, podrá también ser un verdadero evento al nivel internacional.

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